miércoles, 31 de julio de 2013

¿Monsanto ha comprado Blackwater? No, es otra conspiranoia

Lleva varios días divulgándose por las redes una serie de artículos donde se afirma que Monsanto ha comprado Blackwater, la famosa empresa de soldados mercenarios que tan`polémica historia trae consigo. Podéis leerlo, por ejemplo, aquí, aquí  y aquí.

Todos remiten al mismo origen y prácticamente son un copy paste del mismo artículo, que toma como fuente un artículo del semanario estadounidense The Nation, escrito por Jeremy Scahill, conocido sobretodo por sus investigaciones sobre empresas militares privadas, en especial Blackwater. Ante mis dudas de que esto fuera cierto, decidí acudir a la fuente original, donde no encontré ninguna noticia al respecto, por lo que decidí ver que opinaba al respecto el propio Scahill e intentar ponerme en contacto con él para que me aclarase ese punto. No fue necesario. Esto fue lo que encontré en su cuenta de twitter, que por cierto, está certificada.


Enlace al twit original


Esto me lleva a un par de reflexiones: Que por mucho que lo que se escriba coincida con tu pensamiento o ideología no significa que sea cierto, hay que estar siempre vigilante y acudir a las fuentes originales para comprobar que es cierto. Del mismo modo, es necesario tener una visión crítica y en constante revisión sobre tus ideas, tenemos una capacidad enorme de equivocarnos, y los mapas mentales que creamos pueden llevarnos a errores garrafales.

Un saludo.

domingo, 30 de junio de 2013

Reseña a vuelapluma: El legado de Prometeo

La ciencia ficción es prácticamente un coto cerrado para los escritores del mundo anglosajón, de donde han salido, y salen, las grandes obras del género, generalmente muy bien aceptadas por todo tipo de público, y donde hay pocos aficionados a la lectura que no conozcan los nombres de Asimov, Arthur C. Clarke y tantos otros. Aunque esta tendencia está poco a poco cambiando y autores en otros idiomas se atreven a entrar en este género, incluido autores españoles, que nos están ofreciendo muy buenas novelas.

Este es el caso de Miguel Santander, @migusant en twitter, y su primera novela, El Legado de Prometeo.



La acción se desarrolla en un mundo preapocalíptico tras una serie de acontecimientos catastróficos, con una humanidad al borde del desastre total y que se aferra a una última oportunidad en forma de un increíble viaje de medio siglo a través del espacio. La idea de entrada no puede ser más emocionante. Asistimos desde los preparativos previos del lanzamiento, ocasión que el autor utiliza para ir perfilando las primeras características y emociones de los personajes, hasta el lanzamiento y llegada a su destino final, lo que nos da dos escenarios, lo que sucede en la nave y los acontecimientos en la Tierra, que a pesar de estar muy separados, se entrelazan sabiamente, viendo cómo lo que acontece en un sitio tiene su respuesta en el otro. La psicología tiene una parte muy importante en la novela, y ese viaje, en un espacio cerrado, permite que podamos conocer a los protagonistas de manera muy cercana, asistiendo a su evolución psicológica y conociendo las motivaciones que mueven todos sus actos y emocionándonos con lo que les sucede, cosa que no es nada fácil de conseguir. Esta empatía que sentí con los personajes es para mí uno de sus puntos más destacados.

Es, sin duda, una novela de ciencia ficción dura, donde el mimo por los detalles, las explicaciones y descripciones son minuciosas, acercándose todo lo que es posible a la realidad. Cualquier persona con una cultura científica media, como es mi caso, lo disfrutará y en muchos casos le picará la curiosidad para informarse y profundizar en algunos temas. Pero no se queda ahí, porque todo el apartado científico se une perfectamente con la trama, haciéndose imprescindible para entender todo lo que sucede y consiguiendo momentos de gran belleza. El capítulo 40 es un ejemplo de ello, una auténtica delicia.

Es una novela larga, pero en ningún momento se hace pesada. Más bien todo lo contrario, te mira con ojitos desde la mesita preguntándote cuando vas a volver a ella. Y se debe a que el ritmo está muy bien cuidado, empezando con calma y acelerando progresivamente a medida que avanzas con la lectura hasta llegar al clímax final.

Pero todo no es perfecto y sí he encontrado algún defecto. El autor pasa muy por encima de cómo queda la organización social en la Tierra, resolviéndola de una manera algo simplista, dejando tan sólo que todo se resuelva mediante la existencia de sólo tres facciones enfrentadas, al igual que en los círculos de poder y gobierno, donde vuelve a suceder lo mismo, y no se deja muy claro su formación y origen. Sí ofrece algunas píldoras en la primera parte de la novela, pero que son rápidamente olvidadas, y lo cierto, que en un ambiente tan extremo como el que se ofrece, se hace necesario la existencia de alguna arista más.

En definitiva, una novela realmente buena, entretenida, emocionante, que dan ganas de releer dentro de un tiempo y que recomiendo vivamente a quien le guste la literatura, especialmente de ciencia ficción. Sólo me queda una duda. ¿Veremos el viaje de vuelta?

Un saludo.

P.D.: Yo adquirí mi ejemplar para e-book en Amazon

viernes, 22 de marzo de 2013

La gente y su dinero, o de como nos timamos a nosotros mismos.

Desde hace aproximadamente un mes estoy trabajando en una empresa de seguros de las más importantes de España. Departamento comercial, donde vendo una gran variedad de productos, entre los que se incluyen los financieros. Y la verdad sea cierta, me quedé tremendamente sorprendido de la absoluta ignorancia que la mayoría de las personas con las que hablo tienen respecto a estos productos y de lo que han llegado a contratar en su momento, y lo que es peor, la total desidia, ignorancia, pasotismo que muestran ante lo que se está haciendo con su dinero y el mínimo interés que ponen en saber cual es su situación y cómo podrían sacarle más beneficio.

Sí. Los bancos son muy malos. Ahí tenemos el vergonzoso timo de las preferentes, las enormes cantidades que han dilapidado, las milmillonarias ayudas que han recibido y que pagaremos en varias generaciones, pero también tendríamos que mirarnos a nosotros y lo que hacemos. Pero no me refiero a esos productos de ingeniería financiera, si no a algo mucho más común y bastante sencillo de entender y manejar. Mucha gente con hipoteca tiene a su vez contratados una serie de productos satélites, como seguros de hogar, vida y planes de pensiones. Es a estos últimos a los que me refiero. En muchísimos casos el desconocimiento es total, tanto que ni siquiera saben CUANTO DINERO ESTÁN APORTANDO.

Conversación típica estas últimas semanas:

Yo, todo ilusionado: ¿tiene ud. plan de pensiones?
Aspirante a cliente: Sí, lo tengo en el banco, lo hice con la hipoteca.
- ¿Sabe ud cuanto tiene acumulado?¿Cuanto aporta al mes?¿Y el interés que le están dando actualmente?
- Pues no, la verdad es que no lo miro mucho, como está en el banco, ya sabe...
(Cerrar ojos, inspirar, expirar) - ¿Sabe ud. que ninguna entidad le puede obligar a mantener el plan de pensiones y que lo puede trasladar a aquella que le de mejores condiciones?
- Pues no, la verdad, no tenía ni idea.
(Leve atisbo de esperanza, tal vez este...) - Nosotros actualmente estamos ofertando X interés garantizado, con... (breve explicación del producto) ¿Que le parece?
- La verdad, no está mal pero no me interesa.
- Hombre, yo le recomendaría que preguntase en que condiciones tiene su plan de pensiones actualmente, y si se lo mejoramos, se viniese con nosotros.
- No de verdad, es que yo estoy muy bien tal y como lo tengo ahora, si eso, ya lo miraré.
Etc.

Y así entramos en un bucle infinito de desesperación por mi parte y absoluta cerrazón por el otro lado.


Yo, muchos días en mi trabajo


Vamos a ver. Que estamos hablando de TU PUTO DINERO, que un plan de pensiones no se puede rescatar hasta que te jubiles (bueno sí, pero te pegan un hachazo de órdago). ¿Y ni siquiera te planteas cual es el interés que te están dando? ¡Pero como se puede ser tan tonto! Que cuando te jubiles y te quede una pensión de mierda, cuanto más hayas juntado y más te haya rentado mejor. Que un 1% de diferencia durante 20 años es una pasta. Lo increíble es que hay planes de pensiones que actualmente están intereses negativos o absolutamente irrisorios, y la gente no lo sabe, y lo peor de todo es que ni se molestan en consultarlo, que un interés negativo significa que te están quitando tu dinero.

Y ya el remate es aquella persona que por una vez se preocupa y pregunta cómo está su plan de pensiones, y a pesar de que puede encontrar mejores condiciones, se niega a cambiarlo ¿Cómo? ¿por qué? No lo entiendo, te pasas el día escandálizandote con los bancos, llamándoles ladrones y todo lo que se te pasa por la cabeza, ¿y no te planteas cambiar? Y me da igual que sea a otro banco, o donde sea, pero hazlo. Porque cuando te jubiles agradecerás ese dinero que ahorraste y el beneficio que le sacaste, más que nada por el palo que nos van a meter por donde te imaginas esta pandilla de gobernantes que nos están destrozando. Al menos, cúbrete las espaldas. Vamos, digo yo.

Lo que más gracia me hace del asunto es cuando se compara esta situación con lo preocupadísimos y lo vigilantes que estamos todos con las compañías de móvil. Siempre hablamos entre nosotros de cómo hemos conseguido las mejores tarifas, cambiamos de una compañía a otra y nos ponemos todo ufanos porque "mira  el pedazo de teléfono que les acabo de sacar a éstos" Claro, es que eso es más importante que saber dónde tienes metido el dinero que tanto cuesta ganar en el trabajo. Somos gilipollas. No me extraña que nos timen porque simplemente nos dejamos timar, así de fácil.

Así que por algún lado habrá que empezar, y los que tengáis plan de pensiones esto es lo que os recomiendo:

-Preguntar cúanto tenéis acumulado en el fondo.
-Preguntar cual es el interés que os están dando el último año (que no lo disfracen en los últimos 10, que hay truco) Se está obligado por ley a facilitarlo, pero sólo si se pregunta. (ay, triquiñuelas)
- Preguntar cuánto se está aportando al mes y cual es el interés anual de incremento de la aportación.
- Pedir una provisión de cual es la cantidad a cobrar al momento de su vencimiento.
- Que os expliquen la fiscalidad (importantísimo, si no, lo hago yo)
- Buscar otras opciones, y si son mejores, cambiar.

Y lo vuelvo a repetir, es tu dinero, y sólo tuyo. Saca todo el partido que puedas. No es complicado.

Un saludo.

P.D.: Si alguien está interesado, estaré encantado de explicarle las condiciones que puedo ofrecer. Un mail, un comentario, un tuit, y hablamos. Al fin y al cabo, quiero mantener mi trabajo. :P




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