martes, 27 de septiembre de 2011

El turismo activo, en peligro.

Columna publicada en el Oriente Press el 27 de Septiembre de 2011


Antes de las elecciones locales y autonómicas, cuando Alvarez-Cascos fundó su partido ya tenía decidido cual iba a ser su programa electoral, y dentro de éste había una serie de medidas que eran claramente polémicas, bastantes de ellas basadas en sus aficiones y gustos personales, que antepone por delante de los intereses de los ciudadanos en muchas ocasiones. Una de ellas, y que afecta de modo directo  a la comarca oriental, era poner cupos al número de canoas que pueden descender por el Sella (algunas voces indican que quiere reducirlas al 10% de las que existen actualmente), enmascarándolo en un supuesto interés ecológico por mantener la población de salmón. El hecho es que cuando empezó a contactar con miembros del PP descontentos para su formación, éstos le lograron arrancar la promesa de que la industria del turismo activo no se tocaba como conditio sine qua non para ir en sus listas. Y por un tiempo parece que era así, pero cada vez suenan con mucha más fuerza rumores encaminados a recuperar esta medida. 


Evidentemente, si esto se lleva a cabo sería un golpe durísimo para la economía del Oriente. Uno de los principales mercados laborales para los jóvenes de la comarca sería eliminado, incluido un número importante de empresas de turismo activo que desaparecerían, dejando a gente sin el fruto de su esfuerzo, además conllevaría una reducción de la recaudación de los ayuntamientos al no poderles cobrar tributos, y genera un efecto dominó que toca de lleno a todo el sector turístico. Si eliminas el plus que hace más atractivo el turismo, es evidente que el número de visitantes se reducirá, y eso afecta a todos los sectores sin excepción. Y por supuesto, ni una palabra de posibles medidas alternativas para paliarlo.


Parece claro que por el momento tiene toda la pinta de ser un globo-sonda, pero pone en evidencia el autoritarismo de Alvarez-Cascos, capaz de romper cualquier acuerdo que haya hecho, y pone en un aprieto a todos aquellos que le apoyaron. ¿Se atreverán a contradecirle y enfrentarse a él, o simplemente agacharán la cabeza y seguirán a otra cosa? Esperemos, por el bien de todos, que no tengamos que comprobarlo.

martes, 6 de septiembre de 2011

La Constitución y otros caminos

Por motivos de espacio, esta semana no se pudo publicar mi columna, lo cual es una pena, pero obviamente a veces el espacio está dedicado a otras noticias, y a conseguir fondos para que siga publicándose. Aún así, la escribí, y os la dejo aquí por si estáis interesados en leerla.

Un saludo


Parece que no, pero ya tenemos aquí al lado las elecciones generales. Dentro de tres semanas serán disueltas las cortes e iniciaremos la precampaña electoral, y mientras tanto se están produciendo una serie de movimientos que nos dan pistas de la que se nos viene encima. Lo primero de todo ha sido la vergonzante reforma de la Constitución que nos han impuesto los dos partidos mayoritarios. Cierto que es legal, pero podrían haber elegido el camino marcado por el Art. 167 en vez del Art. 168, que recomiendo vivamente que lean, ya que la Constitución es la norma fundamental que nos rige a todos, y los ciudadanos deberíamos decidir, más si cabe cuando hay otros temas y reformas pendientes de mucha mayor importancia, como la reforma del Senado o la sucesión a la corona. Si queremos vivir en una democracia, ésta tiene que ser en dos direcciones, votación para elegir a nuestros representantes, y que éstos, en determinados temas de importancia capital, consulten la opinión de la ciudadanía y actúen en consecuencia. Ya no somos niños para que nos lleven de la mano.

Otro punto importante es que tras la clara claudicación de Zapatero a las políticas neoliberales, y las primeras medidas tomadas por los nuevos gobiernos autonómicos adivinamos por donde irán los tiros, y la frase clave es reducir el gasto. ¿Y que entienden por gasto? Recortar fundamentalmente en Sanidad y Educación. Pues no. Porque Sanidad y Educación no se pueden considerar gasto, si no inversión. Eliminar fondos de estas partidas es hipotecar el futuro a medio y largo plazo, con jóvenes con peor salud y menos conocimientos. Todavía estoy esperando que alguien me explique como estos recortes pueden ser beneficiosos. Como dijo Derek Bok, si la educación les parece cara, prueben con la ignorancia. Eso sí, mientras estas políticas se están poniendo en práctica, alguna lideresa exige ingentes fondos para invertir en una nueva policía autonómica. Y algún ministro de Fomento dice que no se puede subir los impuestos a las mayores rentas porque no da tiempo. Alucinante.

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